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jueves, 27 de noviembre de 2014

La hipnosis en los animales

La hipnosis en los animales
La palabra hipnotismo fue creada en el 1848 por J. Braid, para indicar "el estado particular del sistema nervioso, determinado por maniobras artificiales".

El término hipnosis fue en cambio adoptado, cerca de 30 años más tarde y actualmente es utilizado para indicar el modo de estar del organismo, la sintomatología inducida; mientras por hipnotismo se entiende la técnica que nos permite la realización.

El hipnotismo en el hombre es conocido desde hace cuatro milenios en varias partes del mundo (China, India, Egipto, Grecia, etc.), en cambio el fenómeno practicado sobre animales es relativamente reciente. Muy sugestiva es la historia del profeta Daniel que, gracia s a la fuerza de su mirada, volvió a salir vivo de la fosa de los leones, ocurriendo episodios análogos a varios mártires cristianos.

En 1646 se llega al importante hito del jesuita A. Kircher, que encuentra la condición de producir un estado cataléptico en los pollos trazando por tierra una línea recta, la cual tenia como punto de partida el pico de ellos.

Dos siglos más tarde, ya en 1873, J.N.Czen-nark, un afamado fisiólogo checoslovaco, demostró que, para obtener el resultado descrito por A.Kircher, no era necesario realizar la huella sobre la tierra, porque bastaba con apoyar delicadamente la cabeza y el cuello del ave, recostado sobre el dorso, en un plano más bajo.

Todavía resulta interesante revelar que numerosísimos experimentos de tal índole han confirmado la susceptibilidad del pollo a la catalepsia, aunque se trace o no se trace un segmento recto con el pico. En verdad el volátil "que llega tranquilamente picoteando en la dirección de la línea, y cuando llega no se mueve más; interrumpe el picoteo de los granos que están delante de él, en fila y se queda en estado cataléptico" en modo tal que nos podemos acercar sin que tienda a escapar, levantarle una pata y hacerlo estar de pie con una sola pata. (Granone,1989).

El mismo estado hipnótico puede ser inducido en los pájaros (y en numerosísimos animales) invirtiéndolo sobre el dorso y abandonándolo en tal posición.

El resultado que se deriva es una condición de rigidez muscular unida a variaciones del ritmo cardiaco y respiratorio, inmovilidad y tal vez una levísima movilidad de los ojos que en algunos casos pueden permanecer entornados o cerrados, como reducida respuesta a los estímulos externos.
Entre la variedad de definiciones dadas a la hipnosis animal, tengo por muy calibrada aquella elaborada por L.Chertok, en 1965, que dice: "Es una conducta regresiva caracterizada por la inmovilidad y entumecimiento obtenidos con diversos procedimientos, es decir poniendo al animal en una posición o situación para el poco habitual y alterando el curso normal de su relación con el mundo externo. "
En cuanto a la relación posterior entre la hipnosis ejercitada en el hombre y en los animales, una consolidada literatura está de acuerdo en indicar que son evidentes los puntos de contacto.
Es un propósito apasionante el alumbrar la opinión expresa de dos reputados estudiosos del fenómeno, que indican: "La hipnosis animal obtenida con la imposición de determinadas posturas, cuando estas son solicitadas, provocan la sublevación de los reflejos neurológicos" Esto es sugestivamente similar.

La hipnosis cataléptica del hombre (1*), inducida mediante metacomunicaciones o tocamientos, es decir, de modo no verbal (Gravone, 1989), quien indica que: "El tipo cataléptico de hipnosis es aquello que más se parece a la hipnosis de los animales "(P.I: Bul, 1979).



(1*) La hipnosis cataléptica es un estado caracterizado por una rigidez muscular que, en casos extremos, confiere al cuerpo humano una elevadísima tensión, tan grande que se le puede apoyar sobre el respaldo de dos sillas, en uno apoya la cabeza, en el otro los pies, pudiendo sostener pesos bastante considerables.

Este fenómeno es conocido como "catalepsia de puente " o bien "puente cataléptico" . Está debidamente estudiado que no siempre la practica hipnótica es coronada por el éxito, ya que, en base a mis experiencias, existe una gran variedad de respuestas, de especie a especie, de raza a raza, (el canario rizado parece ser más susceptible que el de color), entre pertenecer o no a la misma nidada, entre sujetos sanos o enfermos (estos últimos se hipnotizan más fácilmente), entre ejemplares reposados o cansados (el estado de agotamiento es un estado inducido que se produce después de revolotear el ave varios minutos, lo cual indica que es un estado verdaderamente condicional para el experimento), entre animales a los cuales han estado suministrando fármacos o no (poniendo en 50 c.c. de agua cinco gotas de cualquier producto farmacéutico para uso humano que contenga Prapezam, aparece una apreciable resistencia a la hipnosis en algún canario rizado y en isabelitas del Japón, y esto puede ser atribuido al hecho de que tal fármaco, desarrollando una acción relajante, se opone al proceso cataléptico), entre aves que han tenido un precedente inmediato en análoga experiencia hipnótica o no (el primero tiende a caer en un estado cataliptico más fácilmente y más duradero).

Además, el resultado parece mejorar si la practica en cuestión se realiza en un ambiente silencioso y se obliga al volátil, antes de invertir su posición, es decir "patas arriba ", a la exposición de una fuente luminosa directamente en los ojos (puede servir una linterna a pilas que proyecte el haz de muy agrupado, similar al tipo de linterna empleado para averiguar si los huevos están gallados).

A la diversidad de respuestas anteriores se corresponde una enorme variabilidad en la duración de la hipnosis, que se puede limitar a unos pocos minutos, hasta durar, en las gallinas, a alguna hora.

Durante todo el tiempo del experimento es necesario que los movimientos sean lentos y con mucha cautela, también evitar la producción de ruidos bruscos; de esta forma se intenta el giro del volátil, colocándolo "patas arriba " sin que despierte del estado cataléptico. En una ocasión se tuvo éxito al llevar a término una pequeña intervención quirúrgica, consistente en extraer, de la zona torácica de un canario de color, un quiste de pluma.

Para volver a traer al ave a la normalidad basta puntear la mesa o tablero donde se haya realizado el experimento o bien batir palmas.

Es indiscutible que el estudio de la hipnosis de los animales es un estado inducido importante, sobre todo porque ha permitido proveer de información útil para comprender el fenómeno por el hombre, indicando que tal condición puede sugerir cualquier aplicación practica, tanto para el criador como para el veterinario.
El hipnotismo puede ser considerado como un instrumento de diagnosis, en cuanto, si se trata de patología del aparato respiratorio (2*), todo el cuerpo tupido, incluida la cola, se mueve visiblemente en sintonía con los actos relativos a la inspiración y expiración.


(2*)Para la completa información, queda dicho que para diagnosticar, de modo sumario, los disturbios respiratorios de un pájaro, basta que el ejemplar realice un pequeño vuelo y después de cazarlo, acercar un poco el pico a la oreja; si se encuentra patología, en el acto se escucha respiración dificultosa, estertores, silbidos, etc.

No está pues devaluada la posibilidad de poder efectuar con cierta tranquilidad el examen clínico del fenotipo, tendente a evidenciar la presencia de lesiones, parásitos, quistes, etc.

Está, sin embargo, evidenciado que, según una acreditada literatura, el hipnotismo puede producir efectos dañinos de una cierta gravedad, incluso hasta la muerte, y que intuimos la resultante de experimentaciones repetidas o prolongadas. Mi experiencia con los volátiles me lleva a pensar, en cambio, que el riesgo está notablemente contenido, aunque si debo señalar el fallecimiento de un Periquito ondulado y de un inseparable de cuello rojo, si bien es cierto que estaban en condiciones de salud muy precaria y que el estado cataléptico les fue inducido por primera vez.

En otra ocasión, yo hipnoticé a un Diamante mandarín y a un Isabelita del Japón, sacados del nido mientras incubaban, y que, terminado el experimento y vueltos al nido, desarrollaron nuevamente los trabajos de la reproducción.

En los mamíferos en cambio han sido observados numerosas patologías como la anorexia, espasmos bronquiales, desordenes endocrinicos, disturbios sexuales, estados depresivos, etc. En este punto de la exposición indico una pequeña noticia útil, en rapidísima síntesis, sobre la hipnosis de los animales entre si. En efecto, es conocido que algunos reptiles y aves rapaces están en condiciones de ejercitar condicionamientos hipnóticos sobre sus posibles presas, las que, aún advirtiendo la inminencia del peligro, se encuentran en la imposibilidad de poderse sustraer a la agresión mortal.

Varios investigadores incluyen en el fenómeno de la hipnosis incluso aquel estado conocido con el termino "inmovilidad técnica" que empuja a numerosos animales a permanecer parados o a fingirse muertos cuando se encuentran a una distancia cercana del enemigo. El predador en efecto reconoce y expresa al máximo su agresividad si la víctima está en movimiento, mientras que frente al fenómeno inverso parece entrar en una especie de embarazo o de inhibición. [Los estudiosos de lengua inglesa lo denominan (3*)"loss interest in the prey "]

Ahora a la luz de cuanto se ha esbozado, me siento inclinado a compartir las observaciones propuestas por F. Granone (1989), el cual encuentra una distinción entre la hipnosis y la antedicha acinesia [death-feigning (4*)] porque "habiendo fundamentalmente un mecanismo fisiológico diverso ".
[(3*) Pérdida de interés en la presa (aclaración del traductor)]
[(4*) Muerte fingida (aclaración del traductor)]

La última manifestación está caracterizada por la inmovilidad, rigidez muscular, cerrado intermitente de los ojos y reducción del ritmo cardiaco (Gallup, 1974), pero en este contexto existe una cierta relación con el mundo exterior, ya que apenas el predador se aleja, el animal se pone rápidamente en fuga. Diferente es a veces la condición que se crea cuando una culebra comienza a encandilar a un pequeño paseriforme, el cual, teniendo la oportunidad de huir, no puede sustraerse al ataque del enemigo.
La hipnosis en los pájaros es por lo tanto un fenómeno complejo y todavía poco conocido, con resultados de éxito, y fascinación peculiar y cautivante y es deseable que el mundo científico y amante no abandone la tarea objeto de profundización.

 Ivano Mortirolo

Notas de Sergio Valdivia.

No compartimos algunos conceptos del autor, pero lo ponemos para la reflexión del lector. Hemos corregido la palabra cataliptico a cataléptico, que es la denominación correcta para el fenómeno de rigidez muscular que puede producirse bajo hipnosis.

En los animales es impropio llamar hipnosis a este estado de catalepsia. Debe emplearse el término "fascinación". La hipnosis es un estado de elevada sugestibilidad mental, y evidentemente los animales no lo pueden tener.

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